Históricos de temperaturas en nevera de vacunas

temperatura de vacunas

Históricos de temperaturas en nevera de vacunas

La temperatura de las vacunas ha sido algo fundamental desde que se inventaron, ya que resulta indispensable mantenerlas en unas determinadas condiciones para que no pierdan su utilidad. En estos tiempos, con una pandemia mundial, esto se torna en algo de vital importancia para poder luchar contra ella.

¿Por qué es importante llevar un registro de temperaturas en una nevera de almacenamiento de vacunas?

La cadena de frío de las vacunas debe asegurarse totalmente, es decir, su manipulación y transporte deben llevarse a cabo a temperaturas adecuadas en todo momento. De esta manera, mantendrán su poder inmunológico.

Para asegurar la conservación adecuada, es necesario llevar un registro histórico de la temperatura de la nevera en la que esté la vacuna. Es algo que debe hacerse diariamente y más de una vez, por la mañana y por la tarde.

Como verás, este proceso resulta de gran importancia. Si no se realiza, y la vacuna se conserva a una temperatura inadecuada, se volverá inservible y, además, no lograremos saberlo si no llevamos este registro diario.

historico de temperaturas de vacunas

Normativa sobre la temperatura de las neveras de vacunas

La normativa aplicable en este caso es la DIN 58345. Se trata de un conjunto de medidas adoptadas a nivel europeo para todos aquellos aparatos que almacenen y conserven termolábiles, es decir, medicamentos, muestras o vacunas que deban permanecer entre los 2 y los 8 grados para mantener sus propiedades.

Esta normativa es de obligado cumplimiento y resulta fundamental que llevemos un control estricto de las temperaturas de las neveras en las que se conservan estos productos.

¿Cómo se está haciendo este registro hoy en día?

Este registro, hoy en día, se realiza a mano. Es decir, hay una persona encargada de anotar la temperatura del termómetro mediante inspección visual con un bolígrafo en un bloc de notas.

Aunque la persona encargada de hacerlo no cometa fallos y lo haga de manera correcta, existe el riesgo de que no anote un momento determinado en el que la temperatura haya variado inesperadamente. Por ello es importante llevar un registro con una elevada frecuencia de medidas de temperatura. Además, es posible enviar al teléfono móvil una alarma para indicar que hay un problema en la cadena de frío.

¿Cómo se puede automatizar este proceso?

Algo que ofrecería seguridad y un control mucho más exhaustivo de la temperatura sería automatizar todo este proceso, es decir, que la temperatura aparezca reflejada automáticamente en un ordenador y así no tengamos que depender de los momentos en que la persona encargada vaya a comprobarla.

Mediante el sensor Dragino LHT65 Temperature & Humidity es posible hacerlo de esta manera y, además, tenerlo directamente controlado en una hoja Excel. Se trata de un sensor que puedes colocar incluso dentro de la nevera, ya que su señal es capaz de atravesar sus paredes gracias a la tecnología LoRaWAN. Aunque lo normal es situar la electrónica del LHT65 fuera de la nevera y mediante un cable plano situar la sonda de temperatura en el interior de la nevera.

Se usa Node-RED para recoger los datos de los sensores LoRaWAN, almacenarlos en una base de datos local y mandarlos a la nube para su visualización o envío de alarmas en caso de que la temperatura de las neveras no sea la adecuada.

¿Cuáles son las ventajas de automatizar este proceso?

cadena de frio en vacunas

Las principales ventajas de automatizar este proceso son las siguientes:

  • Reducción de errores: Un control automatizado de la temperatura de las vacunas difícilmente cometerá algún tipo de error, ya que vas a saber la temperatura de la nevera en cada momento con solo mirar la pantalla de un ordenador o de un teléfono móvil. Si el proceso es manual, cabe la posibilidad de que se cometa algún error o de que la temperatura varíe y la persona encargada no se dé cuenta.
  • No dedicar recursos innecesarios en este procedimiento: Hoy en día no resulta necesario tener a una persona encargada de esta tarea; es un proceso que se puede automatizar y, además de ser más seguro, conseguirá que esa persona pueda dedicarse a otras tareas, en lugar de estar controlando constantemente la temperatura de la nevera.

¿En qué otros sectores se puede aplicar esto?

Esta automatización del proceso de control de temperatura no solo puede llevarse a cabo en neveras para vacunas: es una tecnología que se puede usar, sin ningún problema, en neveras de hospitales o restaurantes.

En los hospitales resultaría de gran utilidad para mantener los medicamentos o las muestras de algún paciente a una temperatura adecuada, algo que normalmente es necesario.

En los restaurantes es imprescindible que las cámaras frigoríficas estén a una temperatura adecuada para una buena conservación de los alimentos. Utilizando este sensor es posible controlarla en todo momento y así ahorrar los gastos que conlleva que la comida se eche a perder.

En definitiva, gracias a los sensores LoRaWAN es mucho más fácil controlar la temperatura de las vacunas, algo fundamental a día de hoy. Es un proceso automatizado que reduce errores y ahorra gastos innecesarios; además, asegura que las vacunas no pierdan sus propiedades inmunológicas. Si quieres más información al respecto, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

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